Por Gerardo Jolianis Bello
La Ciénaga de Ayapel, fue reconocida nivel mundial por su valor ambiental, sin embargo, la Ciénaga de Ayapel, una de las más importantes de Colombia, enfrenta una realidad de olvido estatal e inacción gubernamental.
Además de su importancia ecológica, este cuerpo de agua enfrenta actualmente una catástrofe ambiental que amenaza su rica biodiversidad y su potencial turístico.
Muchas universidades en Colombia y en el extranjero han estudiado cómo el mercurio que escupen las dragas de la minería criminal en Ayapel y la zona del bajo Cauca llega hasta este cuerpo de agua, envenenándolo y causando un gran daño.
En un estudio reciente, los científicos del semillero Ecotoxicología de la Universidad Nacional de Colombia descubrieron que las aves de la Ciénaga de Ayapel tenían niveles de mercurio cinco veces superiores a los normales.
La realidad local muestra un ecosistema amenazado por actividades ilegales y contaminación, a pesar de que el título, otorgado por la Convención Ramsar sobre Humedales de Importancia Internacional, debería haber impulsado esfuerzos de conservación y manejo sostenible.
La biodiversidad excepcional de la ciénaga se ve afectada negativamente por la contaminación, que también afecta negativamente a las comunidades locales que dependen de este recurso natural para su supervivencia y crecimiento económico.
