Por Gerardo Jolianis Bello
El 5 de enero, tuvo lugar el tercer día de la XXVI Feria Artesanal del Sombrero Vueltiao, realizada en Tuchín, Córdoba, con el apoyo de la alcaldía de ese municipio.
Este acontecimiento pretende revitalizar las costumbres culturales, artesanales y respetar a los artesanos como custodios de un patrimonio ancestral, que es un emblema representativo de Colombia a nivel global.
En este lugar se detalla la creación del sombrero, tal como lo muestra el artesano Rodrigo Mendoza, quien subraya que todo el procedimiento comienza con la caña flecha, que se somete a un proceso de cepillado y raspado para luego llegar al tejido.
Sin embargo, se destaca que el proceso de elaboración de un sombrero puede tomar entre 8 y 10 días, ya que los artesanos pintan las fibras de forma natural con caña agria y biega, plantas que se utilizan para otorgar el característico tono pálido del sombrero.
En contraste, para el sombrero negro, se realiza un procedimiento con barro, que se pone al fuego para su cocción y que «agrega el color». Además, esta edición del festival muestra todos los tipos de sombreros vueltiaos existentes y las variaciones entre estos, como un método para instruir a locales y foráneos a que se adhirieron a la cultura emblemática de Córdoba.
Durante el último día de la muestra artesanal, se llevó a cabo la exhibición de Sombreros Tradicionales «Saber artesanal, Patrimonio de la Nación», además de la visita al Museo Zenú. Ejemplo del proceso de producción del Sombrero Vueltiao ‘Momentos de la Caña Flecha’.
Además, se ha intentado resaltar la cultura autóctona de los zenues, mediante los diversos concursos que se han llevado a cabo durante estos tres días, con el objetivo de destacar a las comunidades indígenas.
