Por Gerardo Jolianis Bello
El desamparo que han experimentado los líderes liberales en el departamento de Córdoba es muy costoso, tanto para ellos como para otros que se eligieron en las elecciones de 2022 y 2023 por ese partido.
Sin obtener el respaldo necesario, comenzó a buscar otros sectores, aquellos que les proporcionen una sombra más favorable. Cuando se creía que la desbandada que experimentó el Partido Liberal, con la Casa López Casado al frente, había terminado, lo que actualmente existe en esa colectividad es una cuenta de cobro que, seguro, se abonará en las elecciones al Congreso de 2026.
Muchos anticipaban que con la presencia del senador Fabio Amín Saleme y el exgobernador Orlando Benítez Mora, la situación se transformaría, pero todo parece señalar que no y que actualmente se continúa gestionando al liberalismo con el interés que siempre fue objeto de críticas.
Los hermanos, primos y allegados son considerados para desempeñar los puestos, ya sean de elección o de nombramiento.
La agrupación liberal ha planteado que el movimiento encabezado por Benítez Mora busque una alternativa distinta a la del partido para la Cámara, debido al impacto adverso que el senador Amín Saleme estaría causando en la comunidad del departamento. En otras palabras, el exgobernador no se casaría con el Senador.
El diputado Andrés Calle Aguas y su hermano, Gabriel, se han distanciado de cualquier oportunidad de apoyar a Amín y Benítez, por lo que se esfuerzan por acceder al Senado.
Ese fue el primer impacto en el liberalismo y con ello la oportunidad de obtener un voto significativo en Montelíbano, ciudad donde el alcalde es de ideología liberal, Gabriel Calle De Moya, progenitor del congresista y el diputado. Eduardo ‘Joche’ Tous De la Ossa y Arleth Casas de López, ambos miembros de la lista de la Cámara para las elecciones del 2022, adoptaron una elección semejante. Hoy en día, mantienen caminos contrarios a Amín Saleme y Benítez Mora.
