El Madrid remontó el gol de Pedri con los tantos de Mbappé y Tchouameni. Ferran Torres llevó el partido a la prórroga y el lateral francés Koundé marcó el tanto definitivo.

Fue una final para amar el fútbol, para volver al deporte, al césped, a los futbolistas, a lo que nos da la vida. Un día en Sevilla con muy pocos percances, al sol y a la primavera y una final de categoría, que será recordada y que decidió Koundé en la prórroga, con los jugadores cansados, tras un mal pase de Luka Modric. El francés recuperó la pelota y fusiló a Courtois, que no tuvo su mejor día.

El Barcelona sumó su segundo título de la temporada y sueña con hacer pleno este curso. Ya se ha llevado la Copa del Rey, tiene La Liga cerca y sueña con hacer cosas importantes en la Champions. Tiene personalidad y altibajos, pero encuentra soluciones cuando las cosas se le ponen mal.

El Barcelona era favorito y, sin embargo, sufrió mucho más de lo esperado frente a un Madrid que se quedó sin nada, pero recuperó el orgullo y el placer de jugar. La derrota duele y más en la casa blanca, pero pocas veces esta temporada el equipo de Ancelotti ha mostrado la capacidad para levantarse y hasta La Cartuja, no había puesta al Barcelona contra la pared.

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