Por Gerardo Joleanis Bello
Por primera vez en su historia, Córdoba logró que presidentes y ministros de 25 países del Caribe pusieran los ojos en Montería. La 10° Cumbre de Jefes de Estado de la Asociación de Estados del Caribe (AEC) marcó un antes y un después para este territorio que tradicionalmente había quedado fuera del radar diplomático internacional.
Hasta ahora, eventos de esta envergadura siempre se celebraban en capitales como Bogotá, Cartagena o Barranquilla. Que mandatarios internacionales eligieran a Córdoba como sede representa un reconocimiento inédito al crecimiento político y económico del departamento en los últimos años, dijo el gobernador Erasmo Zuleta. “Este tipo de eventos moviliza la economía, hace que crezca, pero lo más importante es que visibiliza la riqueza y el potencial que tiene nuestro departamento”.
La cumbre desbloqueó las puertas que anteriormente parecían estar cerradas. Zuleta logró reunirse en persona con el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, para discutir un asunto que resulta interesante: vuelos directos entre Montería y la Ciudad de Panamá.
Sin embargo, tal vez el respaldo más significativo proviene de Sergio Díaz-Granados, líder del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. «Córdoba representa una solución.» «Podría contribuir significativamente a la estabilidad de la Gran Cuenca del Caribe, particularmente en cuestiones de energía y alimentación», afirmó.
Zuleta utilizó la oportunidad para exponer su carta de navegación: la Agenda Prospectiva Córdoba 2052, con el objetivo de cambiar totalmente el departamento. Díaz-Granados garantizó apoyo económico para materializar estos proyectos, algo que para Córdoba era inimaginable hace apenas unos años.
