PEl corregimiento de Sabana Nueva, en la zona rural del municipio de San Pelayo, enfrenta una grave emergencia sanitaria y humanitaria tras la ruptura de dos puentes que dejaron incomunicadas a varias comunidades y agravaron las condiciones de vida de decenas de familias campesinas.
La emergencia ha aislado a la población, y además ha provocado la acumulación de miles de peces muertos en los cuerpos de agua cercanos, lo que ha generado fuertes olores, focos de infección y preocupación por posibles afectaciones a la salud pública.
De acuerdo con la comunidad, al menos 110 familias se encuentran afectadas directamente por esta situación, que también mantiene incomunicados a varios corregimientos y veredas de la zona.
Entre las poblaciones que hoy permanecen prácticamente aisladas están Sabana Nueva, El Napal, La Trampa, Cañoelar, El Dividivi, Santa Rosa, El Mundo, El Chaján, Sahurdano y El Hatal, donde los habitantes dependen de rutas improvisadas para movilizarse.
Ante la imposibilidad de transitar por los puentes colapsados, la comunidad se ha visto obligada a transportar alimentos, medicamentos y otras ayudas en pequeñas canoas, desde un centro de acopio improvisado que han organizado los propios habitantes.
La situación también ha golpeado fuertemente al sector educativo. Más de 200 estudiantes resultaron damnificados, ya que no han podido desplazarse hasta el colegio Simón Bolívar, afectando el normal desarrollo del calendario escolar.or Gerardo Joleanis Bello
