La ministra de Salud y Protección Social, Ana María Vesga, y la superintendente nacional de Salud, María Andrea Godoy, se reunieron con autoridades tradicionales del pueblo Wayuu, el gobernador de La Guajira, Jairo Aguilar, y secretarios de salud del departamento y los municipios, para escuchar sus preocupaciones y abordar las principales dificultades de acceso a los servicios de salud en el territorio.
La jornada comenzó con un Círculo de la Palabra, en el que las autoridades Wayuu expusieron las barreras que enfrentan sus comunidades para recibir atención, la fragmentación de los servicios y la necesidad de fortalecer el Sistema Indígena de Salud Propio e Intercultural (SISPI). «No podemos traer soluciones de Bogotá a La Guajira.

Debemos entender la realidad climática y cultural del territorio. Imponer un modelo desde la ciudad impide el acceso a la salud», señaló la ministra Vesga. La funcionaria manifestó la disposición del Ministerio para revisar las propuestas de las autoridades indígenas y explorar espacios de diálogo y concertación que permitan avanzar en alternativas de atención acordes con las necesidades del pueblo Wayuu.

«Queremos abordar estas propuestas con respeto y apertura, e iniciar espacios de concertación y diálogo que nos permitan avanzar con planes de acción concretos», expresó.
Por su parte, la superintendente María Andrea Godoy se refirió a la importancia de retomar el trabajo sobre los mecanismos de inspección, vigilancia y control de las estructuras indígenas de salud, teniendo en cuenta las particularidades de su operación y su articulación con el SISPI.
«Es necesario contar con un manual acorde con la realidad de cómo se prestan los servicios en el territorio y con las dificultades que enfrentan las comunidades», manifestó. Diálogo sobre las necesidades de salud del departamento Durante el encuentro con el gobernador Jairo Aguilar y los secretarios de salud, la ministra y la superintendente escucharon los planteamientos de las autoridades territoriales sobre las dificultades de acceso, la articulación entre EPS y prestadores, las necesidades de infraestructura hospitalaria y las remisiones de pacientes a otras ciudades.
«Nos preocupa la remisión de pacientes y la baja capacidad de resolución en el territorio. La Guajira debería poder atender una mayor parte de las necesidades de salud de su población», indicó la ministra.

En la reunión también se abordaron las iniciativas de fortalecimiento de la red hospitalaria, incluida la propuesta de un hospital de alta complejidad, así como la necesidad de revisar los proyectos de infraestructura presentados por el departamento. La agenda incluyó encuentros con gerentes de hospitales públicos, EPS, EPS indígenas e instituciones prestadoras indígenas, para conocer las dificultades relacionadas con la atención, la sostenibilidad de los prestadores y el acceso a los servicios en las zonas rurales y dispersas.
La visita se desarrolló en el marco del seguimiento a la Sentencia T-302 de 2017, que ordenó adoptar medidas para proteger los derechos fundamentales de los niños Wayuu, particularmente en materia de salud, agua potable y alimentación.
