El candidato de la izquierda Sergio Massa admitió la derrota y deseó ‘suerte al mandatario que mayoría de argentinos eligieron para los próximos cuatro años»

Con un resultado mayor al esperado, más del 50% de la votación y una ventaja de varios puntos porcentuales, los argentinos eligieron como presidente al derechista Javier Milei en el balotaje de este domingo.

Milei, de 53 años, sorpresa en las pasadas primarias partidarias (PASO) se convierte así en el mandatario de los argentinos con el gran reto de sacar el país de la grave crisis económica.

Economista de profesión y debutante en la política tras haber ganado reconocimiento nacional por ser analista televisivo de la difícil situación financiera del país y el impacto en los bolsillos ciudadanos, este ‘libertario’ como se autodefine, centra su agenda programática en cambios radicales.

El triunfo de Milei es tan sorpresivo como contundente; le sacó casi 12 puntos de ventaja a su rival, el peronista y ministro de Economía, Sergio Massa, quien para la primera vuelta aumentó las ayudas sociales.

Así, sin concluir el escrutinio, Milei lograba el 55,9% de los votos, contra 44% de Massa.

La disruptiva propuesta libertaria de Milei se impuso con el 88% de las mesas escrutadas y una participación de 76% del padrón electoral de 35,8 millones de votantes, de acuerdo a la Dirección Nacional Electoral argentina.

Milei que había quedado segundo en la primera cita de las urnas por la presidencia, con 30% de los votos, y a seis puntos de Sergio Massa, el ministro de Economía, pone así fin a la hegemonía de la izquierda en este país.

El candidato peronista y ministro de Economía Sergio Massa ha reconocido este domingo la victoria del ultraderechista Javier Milei en la segunda vuelta de las elecciones de Argentina, sin que se hayan oficializado por el momento los resultados de los comicios.

Massa ha informado de que ha llamado a su rival para «felicitarle y desearle suerte, porque es el presidente que la mayoría de argentinos eligió para los próximos cuatro años». «Lo más importante que hay que dejarles a los argentinos es el mensaje de la convivencia, el diálogo y la paz ante tanta violencia y descalificación, es el mejor camino que podemos recorrer», ha manifestado.

«Había dos caminos, nosotros optamos por el sistema de seguridad en manos del Estado, defendimos el camino de la defensa de la educación y la salud pública como valores centrales, a nuestras PYMES, que es la mejor forma de construir prosperidad, movilización social ascendente y progreso para nuestras nación», ha expresado.

La participación fue de casi el 77 por ciento, según el dato proporcionado por la Cámara Nacional Electoral, aunque el porcentaje puede aumentar, ya que la legislación electoral estipula que quien esté en la fila a la hora del cierre podrá ejercer su derecho. En la primera vuelta votó el 74 por ciento, según los datos oficiales.

«Todavía hay lugares del país con ciudadanos y ciudadanas que se encuentran votando así que seguramente ese número se va a elevar», dijo Julio Vitobello, secretario general de la presidencia, poco después del cierre de urnas, según recoge le diario ‘La Nación’.

Este dato de participación es sensiblemente inferior al 77,6 por ciento de las elecciones generales del 22 de octubre, cuando se elegían también a los representantes en el Poder Legislativo.

La participación en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 13 de agosto en cambio fue del 31 por ciento, un récord histórico.

Las encuestas apuntaban también a un aumento de la participación y habían indicado que un incremento de los votantes beneficiaría al candidato ultraderechista, Javier Milei.

El récord de participación desde la restauración democrática fue precisamente en las elecciones de 1983 y 1989, las primeras y segundas tras la dictadura, cuando votó más del 85 por ciento del padrón. El mínimo fue durante la crisis económica y política de 2001, cuando bajó por debajo del 80 por ciento.

Hay que recordar que el voto en Argentina es obligatorio salvo por causa justificada como enfermedad y que la ausencia está castigada con una multa de 50 pesos (12 céntimos de euros) y podría llegar hasta los 500 pesos (12 euros) si es reiterativo.

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