Por Gerardo Joleanis Bello
El alcalde de San Pelayo, William Cavadía Hernández, ha vuelto a pedir al Gobierno Nacional que les dé dinero para arreglar los daños que dejó el frente frío en febrero de 2026.
Sin embargo, lo que en realidad pasa con estas solicitudes de dinero es que la mayoría de los problemas que tiene el campo en el municipio ya existían desde antes de las inundaciones, y aunque la gente avisó muchas veces, no se hizo nada para arreglarlos durante su mandato.
Esta situación hizo que más de 5.800 familias salieran afectadas y empeoró los problemas para moverse, la infraestructura y la producción de comida. En marzo de 2024, un puente hecho a mano en Sabana Nueva se cayó, dejando a varios corregimientos sin poder comunicarse; luego, en agosto de 2025, el arroyo El Diluvio se salió de su cauce y afectó otra vez a once pueblos del campo. A esto se suman las quejas de siempre sobre el mal estado de los caminos y que no se hace nada para que la gente pueda moverse.
Mientras tanto, otros municipios de Córdoba han conseguido que les inviertan dinero para sus necesidades, pero en San Pelayo, la Alcaldía sigue esperando que le manden fondos de la nación para poder hacer su plan de recuperación.
Aunque la Alcaldía dice que gastó más de $5.000 millones de su propio bolsillo durante la emergencia y que hace poco se aprobó un contrato de $400 millones para arreglar puntos importantes en los caminos rurales, estas medidas no solucionan el problema de fondo.
La Alcaldía dice que los retrasos son por problemas técnicos entre quien hace el trabajo y quienes lo supervisan de Invías, mientras la gente sigue esperando soluciones.
