La líder opositora venezolana llegó a la capital noruega horas después de la ceremonia de entrega del Nobel de Paz, por sus esfuerzos para una transición pacífica hacia la democracia en su país. El mundo no la veía públicamente desde agosto del 2024.

Agence France Presse

La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, que vive en la clandestinidad en su país, hizo su primera aparición pública en 11 meses este jueves en Oslo, ante un centenar de seguidores, constató una periodista de AFP.

Tras un viaje secreto, Machado, de 58 años, llegó tarde para asistir a la ceremonia para otorgarle el premio Nobel de la Paz, recibido por su hija Ana Corina Sosa. Salió a saludar después de las 02H00 (01H00 GMT) recibiendo una ovación y el canto del himno nacional de Venezuela.

Un centenar de seguidores la esperaron cantando y gritando consignas por su país para verla saludar desde el balcón del Grand Hotel, un gesto que suelen hacer los laureados con el Nobel de la Paz en la capital noruega.

La opositora venezolana María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz, llegó el jueves a Oslo, anunció el Comité Nobel pasada la medianoche y pocas horas después de la entrega del galardón, que fue recibido en su nombre por su hija.

«Puedo confirmar que María Corina Machado llegó a Oslo y está en camino para venir aquí», declaró el presidente del comité, Jorgen Watne Frydnes, a periodistas y partidarios congregados en el Grand Hotel, el lugar de alojamiento habitual de los galardonados con el nobel.

 Luego su exjefa de campaña, Magali Meda, indicó que la opositora venezolana «está en camino desde el aeropuerto, se reunirá con familia» y saldrá al balcón del hotel porque los quiere saludar».

Machado salió de Venezuela tras permanecer en la clandestinidad desde agosto de 2024. «Durante los últimos 16 meses en la clandestinidad, hemos construido nuevas redes de presión cívica y desobediencia disciplinada, preparándonos para la transición ordenada de Venezuela a la democracia, así llegamos a este día, un día que lleva el eco de millones de personas que se encuentran en el umbral de la libertad», ha destacado, antes de agregar que «la libertad es una elección que debe ser renovada cada día», expresó Edmundo González, presidente electo de Venezuela. 

«La paz es el último acto de amor», apuntó. «Venezuela respirará de nuevo. Abriremos las puertas de las prisiones y veremos a miles que fueron detenidos injustamente salir al cálido sol», señaló antes de dar las gracias a su familia, su equipo y a los «millones de venezolanos anónimos que pusieron en riesgo sus casas, sus familias y sus vidas por amor». 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *