Por Gerardo Joleanis Bello

Los ciudadanos de Montelíbano están cada vez más descontentos debido a la situación y el cuidado del cementerio municipal, lo que ha llevado a numerosas quejas por supuestos incumplimientos de normativas sanitarias y urbanísticas.

Según la comunidad, el lugar de descanso eterno presenta problemas estructurales notables, entre ellos, la ausencia de un cercado adecuado y la edificación de bóvedas y otras instalaciones que, afirman, no respetan las regulaciones legales actuales en materia de salud pública.

La mayor inquietud de los vecinos está en que, conforme a las normas de planificación urbana, el cementerio ya habría completado su ciclo dentro del área urbana y debería ser cerrado. En lugar de eso, se esperaba la creación de un nuevo cementerio en las afueras de la ciudad, proyecto que, hasta el presente, no se ha llevado a cabo.

“Siguen construyendo en el mismo sitio, a pesar de que ya no debería operar aquí. Esto genera un peligro y es incómodo para quienes residimos cerca”, expresan los vecinos de la zona. Este problema no es exclusivo de Montelíbano, ya que se observa en veredas y corregimientos de la región, donde varios cementerios están en condiciones de abandono.

La comunidad ha hecho un llamado directo al alcalde Gabriel Calle Demoya para que implemente acciones urgentes que aseguren el respeto a la ley, así como condiciones dignas tanto para el descanso de los difuntos como para la tranquilidad de los residentes.

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