Por Gerardo Joleanis Bello

Tanto Córdoba, Cauca y Antioquia se han establecido como los focos de la creciente violencia hacia la fuerza pública en Colombia, tal como reveló el presidente Gustavo Petro al explicar los 27 homicidios de militares acontecidos en las últimas semanas.

El departamento de Córdoba contabiliza la mayor cantidad de ataques con cuatro militares muertos, incluyendo a Luis Andrés Camaño en Sahagún, José Espitia en Chimá, Christian Juvenal Mora Parra en La Apartada y Iván José Ávila Sepúlveda en Puerto Escondido.

En Antioquia, las localidades de Carepa, Salgar, Chigorodó, Tarazá y Segovia fueron blanco de ataques mortales contra militares y oficiales de policía. El mandatario resaltó la situación del patrullero Lennin Rafael Suarez Osorio, quien fue asesinado en Tarazá durante su servicio activo.

Las autoridades se preocupan particularmente por el departamento del Cauca después del homicidio del subteniente Luis C. Galíndez Salamanca en La Vega, realizado por sicarios de las disidencias de las FARC bajo el mando de alias «Mordisco».

«El Clan de Golfo, en reacción al fallecimiento de varios de sus líderes, ha optado por asesinar a los hijos de la población», denunció Petro en su comunicado.

Además, hizo referencia a un suceso crucial en Guaviare, en el que siete militares perdieron la vida en un solo día en la localidad de Charras, víctimas de un ataque por parte del grupo armado organizado «Jorge Briceño».

De los 27 militares que murieron, 15 eran de la Policía Nacional y 12 del Ejército. Del total de oficiales de policía, 10 sufrieron ataques mientras realizaban su labor y 5 durante sus días de descanso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *