Aseguró que la liberación de presos políticos en Venezuela refleja el uso de su influencia, mientras Caracas la calificó como un gesto unilateral tras recientes acontecimientos políticos.
Por EFE
La Casa Blanca aseguró este jueves 8 de enero que la liberación de presos políticos en Venezuela es un “ejemplo de cómo el presidente Donald Trump está usando máxima influencia para hacer lo correcto para el pueblo estadounidense y venezolano”, informó a EFE Anna Kelly, portavoz para asuntos internacionales del Ejecutivo estadounidense.
Las declaraciones se producen luego de que el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, anunciara la liberación inmediata de “un número importante de personas”, entre ellas venezolanos y extranjeros, que se encontraban detenidas en el país suramericano.
Caracas no ha precisado la cifra exacta de las personas liberadas y presentó la medida como un “gesto unilateral” decidido por las autoridades venezolanas, con el objetivo de “consolidar la paz y la convivencia pacífica”, tras la operación estadounidense del pasado 3 de enero que capturó al presidente Nicolás Maduro y lo trasladó a Nueva York para ser juzgado por cargos de “narcoterrorismo”.
Tras ese operativo, Washington determinó que un gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, vicepresidenta durante el mandato de Maduro y ahora presidenta encargada, quedará al frente del país bajo estricta supervisión de EE UU, según lo anunciado por las autoridades estadounidenses.
Hasta el momento, no existe confirmación oficial de que entre los liberados haya ciudadanos estadounidenses o personas con doble nacionalidad, aunque Washington ha reiterado que considera que varios de ellos permanecen detenidos de forma injusta en Venezuela.
De manera oficial, solo se ha confirmado la identidad de cinco personas con nacionalidad española, quienes ya se encuentran en camino de regreso a la península ibérica. Se trata de José María Basoa Valdovinos, Andrés Martínez Adasme, Miguel Moreno Dapena, Ernesto Gorbe Cardona y la hispanovenezolana Rocío San Miguel, cuya detención había generado preocupación internacional.
Fuentes estadounidenses estiman que podría haber alrededor de una decena de ciudadanos con pasaporte estadounidense que Washington considera “injustamente encarcelados” en Venezuela.
