Durante la inauguración del encuentro, que reúne a directivos y periodistas de las Américas, se advirtió sobre las amenazas a la profesión y la crisis de financiación de los medios; un panel recuperó el legado de Gabriel García Márquez a 30 años de su histórico discurso sobre “el mejor oficio del mundo”
Treinta años después de que Gabriel García Márquez definiera al periodismo como “el mejor oficio del mundo”, los desafíos que enfrenta la profesión volvieron a ocupar un lugar central en una asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). En la capital colombiana, directores de medios, periodistas y especialistas de distintos países del continente se reunieron para debatir sobre las amenazas a la libertad de expresión, la sostenibilidad económica de las empresas periodísticas y el impacto de la inteligencia artificial sobre la producción y distribución de las noticias.
La 82ª Asamblea General de la SIP comenzó ayer jueves en el hotel Hilton de Bogotá con una advertencia sobre el deterioro de las condiciones para ejercer el periodismo, incluso en países con tradiciones democráticas consolidadas. El encuentro, que se extenderá hasta el domingo 25 de octubre, reúne a representantes de medios de las Américas y España en un contexto marcado por las presiones de los gobiernos, la desinformación y una transformación tecnológica que vuelve a poner en discusión el futuro de la industria.
El presidente de la SIP, Pierre Manigault, llamó a fortalecer la cooperación entre las organizaciones periodísticas para enfrentar las amenazas políticas, económicas y tecnológicas. “El deterioro de la libertad de prensa no se limita a países con instituciones frágiles. Incluso las democracias consolidadas muestran señales preocupantes de retroceso”, advirtió durante su intervención.
Manigault expresó su preocupación por la violencia contra los periodistas, las restricciones al acceso a la información pública y la utilización de acciones judiciales para intimidar a los medios. También hizo hincapié en la necesidad de construir una respuesta colectiva frente al avance de la inteligencia artificial y sus consecuencias sobre el negocio de la información. “La fragmentación reduce nuestra influencia. La cooperación nos da el alcance necesario para actuar”, sostuvo.

La ceremonia contó con la participación del alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, quien suscribió las declaraciones de Chapultepec y Salta II, dos documentos fundamentales de la SIP para la defensa de la libertad de expresión y de prensa. La primera, adoptada en 1994, establece diez principios para proteger estos derechos; la segunda, actualizada en 2024, aborda los desafíos específicos que plantea el entorno digital.
Galán, que también ejerció el periodismo, destacó la responsabilidad de las autoridades en la protección de la actividad. “Tengo la firme convicción de que los esfuerzos para proteger, preservar y promover el periodismo en nuestro país deben comenzar por quienes gobernamos”, afirmó.
El alcalde también planteó que las nuevas posibilidades de comunicación directa entre los funcionarios y los ciudadanos no reemplazan el trabajo de los medios. “Las redes amplían la conversación, pero no reemplazan la investigación, profundización y preguntas del periodismo: ese trabajo no cabe en la lógica de la inmediatez”, señaló.
En ese sentido, reivindicó la importancia de que los gobiernos acepten tanto las coberturas favorables como los cuestionamientos de la prensa, y se comprometió a defender el ejercicio periodístico frente a posibles intentos de censura, agresiones o restricciones.
La apertura tuvo también como protagonistas a Andrés Mompotes, director general del diario colombiano El Tiempo, y a José Antonio de Brigard, presidente de RCN, los medios anfitriones del encuentro.
Mompotes destacó la capacidad del periodismo para escuchar las demandas de la sociedad y denunciar los abusos del poder. De Brigard, por su parte, advirtió sobre la pérdida de confianza pública y defendió la necesidad de preservar los métodos profesionales de verificación. “El verdadero valor del periodismo no está simplemente en informar primero, sino en verificar, contrastar y responder por lo que se publica”, afirmó.
La defensa del periodismo profesional atravesó las intervenciones. Frente a un ecosistema en el que la información circula cada vez más rápido y donde las plataformas tecnológicas concentran buena parte de la relación con las audiencias, los representantes de la industria insistieron en que la credibilidad sigue dependiendo de la calidad de los procesos editoriales.
