Por Gerardo Jolianis Bello
Una catástrofe de características similares a la ocurrida en la capital de estados unidos, estuvo a punto de registrarse en el aeropuerto los Garzones, que sirve a montería, cuando el avión presidencial que llevaba al mandatario Gustavo Petro se encontraba en la pista y estaba a punto de partir hacia Bogotá.
En la pista se encontraron dos aviones que consiguieron despegar, mientras que un avión de la compañía Latam no había obtenido la autorización para aterrizar.
Una vez que el avión de Latam consiguió aterrizar, el piloto descendió en pánico y llorando, indicando que casi chocó con uno de los helicópteros encargados de la protección aérea del avión presidencial. El piloto, a través de su llanto, indica que no existía comunicación y que podría haber ocurrido una grave tragedia.
Ocurrido el hecho y ya en tierra el piloto indicó, que no está preparado para pilotar el avión de vuelta hacia Bogotá. Tras intensos intentos, consiguen persuadirlo de que suba al avión para pilotearlo.
No obstante, minutos después de que ordenarán el abordaje de los pasajeros, los hacen descender indicando que el avión ya no planea despegar y que el aeropuerto se cierra.
Numerosos pasajeros mostraron su inconformismo, ya que la empresa manifestó no ser responsable del hecho, debido a que la aerolínea indicó que no podía responder, ya que el suceso no estaba relacionado con ellos y se debió a una circunstancia resultante de la visita presidencial.
