Por Gerardo Jolianis Bello
Pauperrima, es la conclusión que dejó el ‘Cumplimiento con el cambio’ que el presidente Gustavo Petro llevó a cabo anoche en Ciénaga de Oro, en el que se realizó un repaso de las acciones realizadas por su administración en Córdoba.
Finalmente, la inquietud se incrementó en relación a los diversos proyectos que se están llevando a cabo y se planean llevar a cabo, de los cuales el primer mandatario ni siquiera mencionó.
Petro arribó a su municipio natal alrededor de las 7:00 de la noche y tras rememorar sus memorias de niñez en Ciénaga de Oro, mencionó al senador de Estados Unidos Bernie Moreno, del Banco del Pacífico, de Invercolsa, presentó las acciones de su gobierno en Córdoba durante estos casi tres años de gobierno.
Petro no mencionó proyectos regionales de gran relevancia como la carretera Santa Lucía-Moñitos que está a punto de pararse debido a la falta de giro de recursos de Invías, ni mencionó la Variante de Lorica o la Avenida Bicentenario, ni mencionó la erosión costera, ni el Puente de La Doctrina.
A pesar de que se había declarado que acompañaría a todos sus ministros, estos no proporcionaron ninguna información sobre asuntos como los nuevos puestos de estudiantes para la Universidad de Córdoba.
De igual forma, no se proporcionarán detalles sobre Cara de Gato. Solo se comunicó desde la sede del Sena en Ciénaga de Oro que los diseños están preparados, que supuestamente obtuvieron un galardón de arquitectura, y que la obra comenzará a edificarse a partir del próximo agosto.
Del Programa de Alimentación Escolar (PAE) que el Gobierno deja sin financiación, tampoco el presidente pronunció una sola palabra. Fue una visita que incluyó más de lo habitual, publicidad, ataques a adversarios políticos y la falta de respuestas a los verdaderos problemas del departamento de Córdoba.
No se proporcionó más información sobre la cacareada Casa del Porro del Ciénaga de Oro, ni del proyecto de suministro de agua a esa localidad las 24 horas del día, y sostuvo que podría ser obstaculizado por representantes uribistas incluso en su administración.
Al final, el mandatario asignó responsabilidades a los ministros de Agricultura, Comercio y Turismo. En primer lugar, para progresar en los procesos de industrialización y en segundo lugar, para fomentar la explotación turística de Córdoba y el Golfo de Morrosquillo.
