Por Gerardo Joleanis Bello
Las fuertes precipitaciones causan un incremento significativo en los caudales de ambos ríos, y las autoridades solicitan a las comunidades aledañas a la ribera elaborar planes de evacuación.
Las cuencas de los ríos San Jorge y Sinú están en alerta roja a causa del incremento constante de sus corrientes, lo que amenaza a las comunidades costeras de desbordamientos e inundaciones en las horas venideras. La cuenca del río San Jorge sufre un aumento crítico en sus niveles a causa de las fuertes lluvias registradas en su parte superior, según informó la CVS.
Los datos de hidrología corroboran un incremento sostenido del caudal que pone particularmente en riesgo a las comunidades costeras y áreas bajas del San Jorge.
Según el más reciente informe hidrológico de Urrá I2, el río Sinú muestra niveles alarmantes. Los registros señalan flujos de 514,08 m3/s a las 6:00 de la mañana y 514,01 m3/s a las 11:00 de la mañana del 12 de mayo de 2025. Las áreas de Montería y Cotocá Abajo necesitan un cuidado especial, donde los sensores automáticos indican niveles de 2,71 metros y 4,64 metros, respectivamente.
Las autoridades pertinentes aconsejan a los residentes de las áreas de riesgo mantenerse alerta a las actualizaciones oficiales y acatar rigurosamente las directrices de evacuación. Es imprescindible que los habitantes elaboren de inmediato un plan de evacuación familiar que contenga documentos relevantes, fármacos indispensables y recursos básicos.
La vigilancia de los dos caudales persiste mientras se supervisan constantemente las condiciones climáticas. Los equipos de emergencia se mantienen alertas para reaccionar frente a cualquier contingencia que pueda surgir en las horas venideras.
Los residentes de las riberas deben reconocer vías seguras de evacuación y lugares de reunión familiares. La prioridad es proteger la vida humana frente al peligro inmediato de desbordamientos. Las novedades acerca de la conducta de ambos ríos se difundirán de forma constante a través de los medios oficiales de las autoridades locales y entidades de administración del riesgo.
