Por Gerardo Joleanis Bello
Los funcionarios de la administración optaron por limitar el acceso a todos los balnearios del área como una precaución, siguiendo las advertencias emitidas por la Dirección General Marítima (Dimar) sobre el oleaje creciente y el recrudecimiento del viento en el Golfo de Morrosquillo.
Esta determinación surgió luego de la notificación de la Capitanía de Puerto, que difundió el Comunicado Especial Número 001 el tres de enero de dos mil veintiséis, indicando que el estado actual del océano presenta un riesgo directo para quienes nadan y para cualquier faena marina, tanto en el Golfo de Morrosquillo como en los islotes del Archipiélago de San Bernardo.
Con base en el estudio técnico, se notó una subida significativa en la rapidez del viento y la elevación de las olas, lo que motivó restringir los deportes acuáticos y el movimiento de barcos en San Bernardo del Viento, Moñitos, Puerto Escondido y Los Córdobas.
Específicamente en Moñitos, el personal de rescate advirtió que no existen parámetros seguros para ingresar al agua, por lo cual se colocó la enseña roja como medida preventiva. La directriz veta el ingreso de nadadores al oleaje y la ejecución de juegos recreativos en el agua mientras se mantenga activa la advertencia.
Adicionalmente, se otorga potestad al equipo de socorristas y a la Fuerza Pública para llevar a cabo labores de supervisión, regulación y retiro forzoso si fuese requerido. Desobedecer estas disposiciones podría acarrear multas establecidas en la legislación nacional de Orden Público y Convivencia Ciudadana.
