Por Gerardo Joleanis Bello
Ocho días después del fuerte vendaval que azotó a este municipio, la emergencia parece haber pasado para las autoridades, pero no para las comunidades que todavía conviven con sus consecuencias.
En varios canales del municipio permanecen ramas, árboles caídos y residuos que obstruyen el paso del agua. La situación pone bajo cuestionamiento la capacidad de respuesta de la Administración Municipal, en cabeza de Gabriel Calle Demoya. Mientras los residuos continúan acumulados, los habitantes se preguntan qué acciones concretas se han adelantado para atender los puntos afectados y evitar que estos se conviertan en escenarios de nuevas emergencias.
Los canales cumplen una función fundamental en el drenaje de las aguas lluvias y cualquier obstrucción puede aumentar el riesgo de inundaciones y afectar a las familias que viven en sectores vulnerables.
Por esto la comunidad exige que, si la limpieza y el retiro de los árboles corresponden a otras entidades, la Alcaldía indique quiénes son los responsables y qué gestiones ha realizado para coordinar una intervención. Resaltando que, si bien la Alcaldía de Montelíbano ha respondido con ayudas a los damnificados y realizado visitas, la atención de una emergencia no termina cuando cesan los vientos; también exige retirar los escombros, despejar los canales y verificar que la infraestructura afectada esté en condiciones de responder ante nuevas precipitaciones.
Montelíbano necesita acciones concretas, no más tiempo de espera.
