Aunque Maduro fue capturado, el resto de la cúpula de la dictadura sigue en el poder. ¿Qué rol jugarán los dos principales referentes de la oposición?
La captura del dictador Nicolás Maduro por parte de las fuerzas estadounidenses que bombardearon esta madrugada blancos militares en Caracas abre la incógnita en torno a si es posible que el regreso a la democracia en Venezuela esté cerca tras más de 25 años de régimen chavista.
Las reacciones en las últimas horas de la vicepresidenta Delcy Rodríguez y los otros dos hombres fuertes del régimen, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino, permitirían concluir que no están dispuestos a dejar el poder y que su intención sería, acorde con sus propias palabras, la de asumir la dirección de la dictadura.
Sin embargo, como bien lo advierten analistas políticos, es claro que si la administración Trump se decidió a actuar contra el principal sucesor de Hugo Chávez, que ocupaba el poder desde 2013 y se mantuvo hasta hoy a punta de represión política, coacción violenta, fraudes electorales y la cooptación de todos los poderes públicos, muy seguramente podría hacer lo propio contra el resto de la cúpula dictatorial, cuyos integrantes tienen claramente un peso político y ascendencia menores al hoy capturado Maduro.
¿Qué puede pasar con Rodríguez, Cabello y Padrino? En la rueda de prensa que hoy hacia las once de la mañana (hora colombiana) dará el presidente Trump se sabrá cuál es la postura estadounidense respecto a la actitud desafiante con que reaccionó el resto del mando dictatorial al operativo militar de esta madrugada, llamando incluso a la movilización castrense y popular para defender la «revolución bolivariana».
Por lo pronto, todas las miradas se dirigen hacia el rol que puedan jugar en las próximas horas y días Edmundo González, el candidato presidencial de la oposición en los comicios del 28 de julio de 2024, y quien ha sido reconocido como presidente legítimo de Venezuela por decenas de países, con Estados Unidos a la cabeza, así como por la principal líder opositora y premio Nobel de Paz 2025, María Corina Machado.
González, como se sabe, salió al exilio apenas unas semanas después de los comicios del 28 de julio de 2024, pese a que las actas electorales mostradas por la oposición señalaban que había ganado de forma contundente en las urnas. Sin embargo, las autoridades venezolanas, al servicio del régimen, desconocieron ese resultado y, por el contrario, sin mostrar soporte alguno de la votación, como lo exigía la comunidad internacional, indicaron que Maduro era el triunfador, perpetrando un fraude de marca mayor.
Desde entonces, González ha estado en España, desde donde ha sido muy activo en la denuncia de las acciones de la dictadura. Ha realizado distintas giras por Europa y América, y hasta fue invitado a la posesión de Trump en enero del año pasado. Aunque se especuló que podría regresar a su país por esas fechas, con el objetivo de posesionarse como mandatario, al final de cuentas no lo hizo por el alto riesgo de terminar capturado, como les ha ocurrido a varios de sus familiares.
Machado, por el contrario, luego de las marchas convocadas tras el fraude electoral de julio de 2024, en el marco de las cuales hubo decenas de muertos por la represión violenta del régimen chavista, permaneció escondida en Venezuela, siempre en medio del riesgo de una captura.
Tras el operativo de esta madrugada, que terminó con la captura de Maduro y su esposa, mientras que el resto de la cúpula chavista sigue libre y en el poder, todas las miradas apuntan a qué deben hacer ahora González, asilado en España, y Machado, que no ha podido regresar a Venezuela todavía.
