Por Gerardo Joleanis Bello
La población del área de Boca de la Sal, ubicada en el municipio de Ayapel, Córdoba, despertó de nuevo bajo el agua a causa de un intenso incremento que inundó terrenos y áreas de producción.
Los residentes señalan que, a pesar de las emergencias constantes, el respaldo institucional ha sido insuficiente y la situación se repite anualmente sin encontrar soluciones fundamentales.
De acuerdo con declaraciones de los afectados, únicamente una pequeña franja próxima al caño se conserva seca mediante un jarillón improvisado. No obstante, hasta 50 metros más adentro, el resto del terreno se mantiene totalmente inundado, causando pérdidas y desplazamientos. «Hoy estamos sujetos a lo que Dios decida», manifestó un portavoz de la comunidad.
Los habitantes reprobaron con fuerza la ausencia de medidas tomadas por el gobierno nacional y la alcaldía municipal, indicando que el único apoyo obtenido fue un mercado proporcionado el año anterior.
Según afirman, aún no han sido inspeccionados por ninguna autoridad hasta el 2025. Además, pusieron en duda la inversión en el Canal de la Esperanza, proyecto que consideraron inútil para su circunstancia particular.
Los residentes hacen una petición inmediata a la Alcaldía de Ayapel, la Gobernación de Córdoba y al Gobierno Nacional para que tomen medidas estructurales en el área. Requieren acciones concretas de mitigación, apoyo humanitario inmediato y una presencia institucional constante.
