Por Gerardo Jolianis Bello
Se podría considerar un sismo político el juego que algunos grupos están fraguando para desmantelar la lista a la Cámara de Representantes del Partido de la U, con el objetivo de llegar a las elecciones de marzo de 2026.
La táctica que se está fraguando tiene como objetivo dejar a la representante Ana Paola García Soto aislada en la lista de la U, e incentivar a los aspirantes de las familias Besaile-Bechara a postularse a la Cámara por el Partido Liberal.
Todo esto con el apoyo del senador Fabio Amín Saleme y el exgobernador Orlando Benítez Mora, quienes hasta el momento habían tenido en juego la posibilidad de liderar esa lista, pero con esta acción se les
La probabilidad es que las familias Besaile-Bechara presenten dos aspirantes destacados, mientras que los liberales apostarían por Martha Ruiz Solera, esposa de Benítez Mora, dejando dos puestos disponibles para completar la lista.
El propósito es añadir tres curules, utilizando nombres como los de Baldomero Zuleta, Jorge David ‘Davo’ Pastrana y la propia Ruiz Solera. A pesar de que existen más nombres en la baraja para completar los cinco espacios a ocupar, estos continúan siendo objeto de análisis.
Este golpe en la mesa se transforma en un rescate para los liberales que han venido experimentando una desbandada en sus huestes en diversos municipios de Córdoba, debido al desamparo al que esa dirección local ha sido sometida por aquellos que hoy se han hecho con el control del partido político.
Sin embargo, la ruta no es tan clara, ya que la casa Calle posee un lugar en esa lista por derecho propio y si desea ocuparlo, se transformaría en un obstáculo para las estrategias de sus oponentes políticos en el departamento. Andrés Calle Aguas posee la única representación liberal en la Cámara y con toda probabilidad hará prevalecer su estatus en el partido.
Con este panorama, la representante Ana Paola García Soto tendría que realizar un doble esfuerzo para conseguir los cerca de 120 mil votos necesarios para mantener su curul, ya que estaría extremadamente agotada ante la salida de las entidades políticas que han gestionado esa colectividad en los años recientes en Córdoba.
