Santa Marta fue escenario de preparación para actos de reconocimiento de responsabilidades con jornadas pedagógicas que hacen parte de las medidas de satisfacción establecidas en la Ley 1448 de 2011 y buscan garantizar una participación activa de las víctimas en la construcción del acto simbólico, permitiendo que el mismo tenga un sentido reparador real y refleje sus expectativas y necesidades frente al proceso.

En el marco de las acciones de reparación integral a las víctimas del conflicto armado, la Unidad para las Víctimas adelanta en Santa Marta jornadas preparatorias para la realización de un acto de reconocimiento de responsabilidades por parte de varios postulados en el proceso de Justicia y Paz.

Estas jornadas buscan, de manera concertada con las víctimas, definir el enfoque, metodología y elementos simbólicos que harán parte del acto público de reconocimiento, el cual representa un paso
importante en los procesos de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición.

En este proceso participan activamente cerca de 500 víctimas, lo que evidencia el compromiso de las comunidades por avanzar hacia escenarios reales de transformación, reparación y justicia restaurativa.
“El propósito de estos encuentros es construir junto a las víctimas un espacio reparador y digno, donde puedan expresar lo que esperan de los postulados y cómo visualizan el acto simbólico. Aquí no se trata de imponer, sino de escuchar y construir colectivamente”, explicó el equipo metodológico.

Durante las jornadas, las personas asistentes realizaron ejercicios de cartografía social, círculos de diálogo y propuestas simbólicas a través del arte, con el fin de abordar el impacto que dejó el accionar del grupo
armado “Resistencia Tayrona” en sus comunidades, así como las maneras en las que han resistido y sanado a través del tiempo.

Estos espacios se desarrollan bajo los principios de voluntariedad, centralidad de las víctimas y respeto por la diversidad de formas en que cada persona y comunidad transita su camino hacia la memoria y la
reparación. La ruta incluye varias etapas: dos encuentros con las víctimas, dos con los comparecientes y finalmente el acto público, que representa una oportunidad para el reconocimiento de la verdad, el
respeto a la dignidad de las personas afectadas y la construcción de memoria.

La participación en estos encuentros no está ligada a la entrega de la medida de indemnización administrativa, la cual se gestiona por otros canales establecidos en la Ley 1448 de 2011 y según criterios de priorización, disponibilidad presupuestal y análisis individual de cada caso.

Las víctimas pueden consultar el estado de su proceso a través de la plataforma Unidad en Línea o acercándose al CRAV de Santa Marta, sin intermediarios ni pagos de ningún tipo.

La entidad invita a la ciudadanía a reconocer la importancia de estos actos simbólicos como mecanismos restaurativos que fortalecen la verdad, la justicia y la reparación en Colombia.

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