El chavismo vislumbra un triunfo aplastante en estos comicios.
AFP
Venezuela elige el domingo a gobernadores de estados y parlamentarios en unos comicios que suceden a una ola de arrestos de dirigentes de la oposición mayoritaria, que se marginó del proceso de votación.
El chavismo gobernante vislumbra un triunfo aplastante en estos comicios, en los que se registró una bajísima concurrencia en las primeras horas de la mañana.
Centros de votación en bastiones oficialistas como la barriada capitalina 23 de enero estaban desiertos, con apenas un puñado de electores en fila.
La imagen dista de las concurridas presidenciales del 28 de julio pasado, en las que el presidente socialista Nicolás Maduro fue proclamado vencedor y la oposición denunció fraude.
La encuestadora Delphos proyectó una participación del 16% de los 21 millones de electores llamados a las urnas en todo el país.
Jaén Pinzón, de 53 años, consideró de hecho «muy baja» la concurrencia. «Realmente pensé que iba a ser más fuerte», dijo a la AFP este chófer preocupado por la inseguridad.
Tres blindados de la Guardia Nacional fueron desplegados en el acceso del gigantesco complejo de barriadas de Petare, en Caracas, como parte de un inmenso despliegue de seguridad de más de 400.000 efectivos por la votación.
«La elección transcurre en absoluta paz», celebró el presidente del Parlamento y candidato a la reelección, el poderoso dirigente chavista Jorge Rodríguez.
Sin embargo, el gobierno anunció esta semana el arresto de al menos de 70 personas, incluido el dirigente Juan Pablo Guanipa, un cercano aliado de la jefa de la oposición, María Corina Machado.
