Por Gerardo Joleanis Bello
Después de que se declaró la Alerta Naranja en la cuenca del río Sinú, la Gobernación de Córdoba transmitió a los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo un grupo de sugerencias obligatorias para mejorar la preparación frente a un potencial desbordamiento del embalse de Urrá.
Se les ordena a las autoridades que identifiquen y supervisen los puntos críticos a lo largo del río, en particular en áreas donde se han documentado inundaciones a lo largo de la historia. Los municipios tienen la obligación de implementar sistemas de vigilancia constantes, verificar las alarmas comunitarias y asegurar que las rutas de evacuación estén despejadas y en funcionamiento.
Asimismo, la Gobernación pidió que el inventario de capacidades operativas se actualizara de inmediato, con personal disponible, transporte fluvial, maquinaria, equipos de comunicación y recursos logísticos requeridos para intervenir en una emergencia.
Con esta actualización, se podrá calcular con exactitud la capacidad de respuesta real en cada localidad. Otro aspecto importante es comprobar las comunidades que están en áreas con riesgo medio y alto, además de revisar los protocolos locales para situaciones de inundación.
Las administraciones municipales tienen la obligación de compartir esta información con líderes comunitarios, entidades de ayuda y grupos poblacionales vulnerables. La Dirección Técnica Ambiental y de Gestión del Riesgo volvió a afirmar que sigue en contacto directo con Urrá S.A. y supervisando el comportamiento del embalse cada minuto.
La meta es garantizar que cualquier cambio significativo sea comunicado inmediatamente para que se puedan tomar medidas a tiempo y proteger a las familias establecidas en las orillas del Sinú.
