Por Gerardo Joleanis Bello
El arreglo de las localidades perjudicadas por las anegaciones en Córdoba inicia a ser realidad con 380 mil millones de pesos, dineros otorgados por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) con el fin de hacer frente a las consecuencias del evento natural que golpeó fuertemente al departamento.
La severidad de la situación se vio reflejada en las cifras compartidas por el mandatario departamental Erasmo Zuleta Bechara, quien señaló que 25 de los 30 municipios cordobeses sufrieron estragos. En un encuentro con la UNGRD y referentes de otras zonas, recalcó la urgencia de empezar la reconstrucción para los hogares que se quedaron sin sus pertenencias y sustento. “Lo que hoy viven las familias afectadas por el invierno en nuestra comarca es desolador.
Veinticinco de cada treinta municipios han sido tocados. Este cónclave nos da optimismo para solucionar y arrancar esa fase de recomposición que es vital”, expresó el gobernador. Uno de los mayores desafíos será que las inversiones realmente cubran lo que necesitan las poblaciones. Zuleta mencionó que Córdoba está por entregar un contrato para reactivar las unidades de trabajo de los agricultores que perdieron reses y gallinas durante la calamidad.
En este sentido, el gobernador pidió que las entidades nacionales y locales trabajen juntas para que el dinero no se use en proyectos que ya se están haciendo. “Es clave unirnos con los gremios para usar los fondos y no repetir esfuerzos con lo que ya estamos poniendo en marcha”, recalcó.
El Proyecto de Reconstrucción contempla la intervención de 13 áreas del Gobierno Central, y la UNGRD se encargará de llevar a cabo directamente 16 obras en distintos frentes. Para Córdoba, se destinó el 39 % del capital que maneja la entidad para atender las regiones afectadas por este suceso climático. Ahora, se espera que este dinero se convierta en respuestas reales para los hogares damnificados, sobre todo para quienes requieren retomar sus actividades económicas y rehacer sus vidas después de las crecidas del agua.
