La Comisión Séptima del Senado aprobó la ponencia de archivo, que fue presentada por congresistas de diferentes partidos.

Como estaba cantado, la Comisión Séptima del Senado hundió ayer -en tercer debate- por nueve votos contra cinco, la polémica reforma a la salud que presentó el Gobierno en febrero de 2023. Los ocho senadores de distintos partidos que radicaron la ponencia de archivo, se mantuvieron en su postura, que fue apoyada por la senadora Paola Agudelo, del MIRA.

De nada valieron los argumentos que presentaron los parlamentarios del oficialismo ni el llamado que hizo el ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, y del Interior, Luis Velasco, para concertar el texto y que muriera el proyecto.

De esta forma se puso punto final a una controversia que se extendió por 14 meses, pues desde el mismo momento en que el Gobierno dio a conocer el proyecto, distintas fuerzas políticas, sectores de la salud y en otros campos manifestaron reparos por los fuertes cambios que proponía la reforma, que manifestaron pondrían en peligro el sistema que se ha construido por más de tres décadas, como la eliminación de las EPS; concentrar los recursos en la estatal Adres; así como que los CAPS (Centro de Atención Primaria en Salud) fueran la única puerta de ingreso de los pacientes al sistema, lo que muchos consideraron inconveniente porque se perdería el derecho que tienen hoy las personas de escoger quién los atiende.

El martes pasado, fue anunciado el proyecto en la Comisión Séptima del Senado, con lo cual se inició el debate de la reforma, oportunidad en la cual los ocho congresistas que firmaron la ponencia de archivo presionaron a la mesa directiva, presidida por la senadora Martha Peralta, del oficialista Pacto Histórico, para que se agendara ayer la votación de las ponencias y no se le diera más largas para definir este asunto que ha mantenido en ascuas al país.

Así, efectivamente, sucedió, y la Comisión Séptima comenzó la sesión de ayer definiendo los inconvenientes que presentaron varios parlamentarios para participar en el debate, así como las recusaciones contra varios de ellos porque, supuestamente, estaban impedidos debido a que empresas asociadas a las EPS aportaron a sus campañas electorales.

Tras varias horas de discusión fueron desestimados los impedimentos y las recusaciones, con lo cual quedó todo resuelto para votar las ponencias, comenzando por la de archivo, que, como se dijo, presentaron ocho parlamentarios, y que, además, contaba con el voto anunciado de respaldo de la senadora Paola Agudelo, del MIRA.

También estaba la ponencia del oficialismo, que recogía el texto del Gobierno y, una alternativa que presentó el congresista Fabián Díaz, que era la carta postrer que se jugaba la Casa de Nariño para tratar de salvar el proyecto, abriendo la puerta a la concertación del texto con los opositores.

Los nueve senadores que votaron el archivo a la reforma son Norma Hurtado, del Partido de la U; Lorena Ríos Cuéllar, de Colombia Justa Libres; Honorio Henríquez y Alirio Barrera, del Centro Democrático; Nadia Blel Scaff y José Alfredo Marín, del Partido Conservador; Miguel Ángel Pinto, del Partido Liberal; Ana Paola Agudelo, de MIRA y Berenice Bedoya de ASI.

Los parlamentarios que hundieron la reforma a la salud señalan que son conscientes de que hay que hacer ajustes al sistema, pero construyendo sobre lo construido y, por tanto, anunciaron que el próximo 20 de julio presentarán un proyecto concertado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *