Según varios penalistas, el recurso de la defensa implica que la sentencia no cobra firmeza y, por lo tanto, sus derechos políticos siguen intactos, lo que le permitirá pronunciarse en temas electorales y partidistas
La apelación que anunció la defensa del expresidente Álvaro Uribe tras el fallo de primera instancia que lo condenó a doce años de prisión, que podrá cumplir en su domicilio, si bien determina que debería ser estar recluido en su casa mientras se conoce la sentencia del Tribunal Superior de Bogotá, en modo alguno impone que el exmandatario no pueda seguir participando en temas políticos o haciendo pronunciamientos de corte electoral y proselitista.
El fallo dictaminó “condenar a Álvaro Uribe Vélez a inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas, como sanción principal, de 100 meses y 20 días, como determinador penalmente responsable del delito de soborno en actuación penal con fraude procesal, como se expuso en la parte motiva de la sentencia, cometidos en las circunstancias de tiempo, modo y lugar que da cuenta el paginario”.
Conocida la sentencia contra el expresidente Álvaro Uribe, por los delitos de fraude procesal y soborno en actuación penal, llama la atención que tras estar notificadas estas dos conductas punibles, la jueza 44 con funciones de Conocimiento de Bogotá, Sandra Heredia, no le impuso ninguna restricción al exmandatario para participar en política.
En medio de una entrevista para la emisora Blu Radio, el abogado penalista Miguel González explicó frente a este aspecto que “hay que diferenciar dos aspectos: el primero que como la defensa del expresidente va a presentar el recurso de apelación se suspenden todos los efectos de ese fallo y eso implica que la condena se haga efectiva y además de eso la sanción por inhabilidad para el ejercicio de derechos”.
Luego, el penalista sostiene que “bajo la presunción de inocencia no está en firme aún la sentencia en contra del exmandatario, porque se presenta un recurso de apelación. Así las cosas, creo que tiene toda la facultad para hacerlo sin ningún inconveniente. Yo digo que no hay ningún inconveniente en que una persona con una condena no ejecutoriada pueda participar en política a través de foros o de activismo político. No como candidato, pero sí opinando y participando en el debate activamente”.
De igual manera, otro abogado penalista, Santiago Trespalacios, explicó que si bien hay medidas que quedan en firme contra el expresidente Álvaro Uribe, no es así el caso de la inhibición para ejercer política. De acuerdo con su explicación, el jurista señala que aún prevalece la presunción de inocencia para el exmandatario, dado que la sentencia no ha quedado en firme.
Su justificación se radica en que la lectura del fallo y sentencia por parte de la jueza Sandra Heredia, tanto el pasado 28 de julio como el 1° de agosto, no deja en firme la misma, pues desde la defensa de Uribe y la Procuraduría se interpuso el recurso de apelación, mismo que tendrá como límite de ser presentado el 13 de este mes.
En este sentido, Trespalacios aseguró que “Álvaro Uribe, desde su casa, puede continuar promoviendo a sus candidatos sin ninguna limitación. Todos sus derechos políticos permanecen intactos mientras no quede en firme la sentencia”.
De hecho, Uribe, además de participar en política, podría postularse a cargos públicos dado que la inhabilidad política, que asciende a más de 8 años, aún no está en firme, y esto no sucederá hasta que todos los recursos sean agotados, lo que implica la Segunda Instancia ante el Tribunal Superior de Bogotá e incluso la casación ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia.
Segunda instancia
De la misma manera, el jurista explicó que “sin embargo, él, como pasa a detención domiciliaria y yo honestamente creo que en la domiciliaria no va a tener ningún tipo de restricción porque está en su casa y puede acceder a un celular, puede participar en eventos académicos, puede participar en foros porque es menos restrictiva la decisión que está tomando la jueza en torno a que no va a un establecimiento carcelario, sino que va a su domicilio. Yo creería que no hay ningún tipo de imposibilidad en que desarrolle actividades jurídicas, académicas y políticas, además porque no podemos dejar de lado que él todavía se presume inocente”.
