Por Gerardo Joleanis Bello
Los residentes de Montelíbano experimentaron una noche de desesperación después del paso de un fuerte vendaval que devastó las áreas urbanas y rurales del municipio, reconocido como la capital de los niqueles en América.
El suceso natural dejó una huella de devastación: árboles caídos, carreteras bloqueadas, interrupciones enormes de la electricidad y alteraciones en el abastecimiento de agua potable. Varias comunidades del sur de Córdoba, como Las Parcelas, Los Caracoles y Aguas Vivas, quedaron totalmente desconectadas debido a las carreteras bloqueadas.
Una de las zonas más críticas es la carretera Montelíbano – La Apartada, donde la caída incesante de árboles y ramas ha causado muertes y mantiene bloqueado el tránsito vehicular, impactando seriamente la movilidad y la reacción de las entidades de emergencia.
Los residentes impactados han emitido una petición urgente a las autoridades municipales, departamentales y nacionales, exigiendo una acción urgente para la recuperación de los servicios fundamentales y la restauración de la conexión terrestre.
A medida que progresan las tareas de evaluación y respuesta, las comunidades anticipan medidas específicas que faciliten la superación rápida de esta emergencia y aseguren condiciones de seguridad para los residentes de esta relevante región del sur del departamento.
