Por Gerardo Joleanis Bello
La Contraloría General de la República ha detectado graves problemas en cómo se llevó a cabo la obra de la Unidad Recreo Deportiva en Tierralta. Esto surgió después de una auditoría especial sobre el contrato de construcción número 017 de 2022, que se pagó con fondos de regalías.
La Contraloría encontró seis faltas administrativas, cuatro de las cuales podrían significar problemas de dinero para el estado, sumando un total de 21.709 millones de pesos. Esto sugiere que el manejo, la vigilancia y la realización de este proyecto tuvieron fallos.
El reporte señala una de las irregularidades más serias: un aumento en el contrato por 7.634 millones de pesos que se hizo sin tener los estudios técnicos, económicos y legales suficientes para justificar por qué subió tanto el costo inicial de la obra, que era de 15.269 millones de pesos.
La auditoría también encontró que se pudo haber perdido un daño fiscal de 6.196 millones de pesos por errores en la construcción y por haber pagado cosas que no se hicieron o solo se hicieron a medias.
Otra irregularidad, por 4. 837 millones de pesos, tiene que ver con el manejo del adelanto del contrato, que fue del 30% del valor inicial. No se encontraron los documentos que demostraran que este adelanto se usó correctamente o se justificó bien.
Estos problemas se confirmaron al visitar el lugar y revisar papeles, donde se vieron fallas en la estructura y riesgos para quienes usarían las instalaciones. También hay 3. 041 millones de pesos que podrían tener consecuencias legales y disciplinarias, pues no hay soportes para pagos de gastos administrativos como sueldos y costos de operación.
Esto deja en claro las falencias en la supervisión del contrato. El informe también menciona que la Tesorería Municipal no entregó comprobantes de salida de dinero para justificar algunos pagos relacionados con los cambios al contrato, lo que aumenta las dudas sobre cómo se manejó el dinero público.
