Por Gerardo Joleanis Bello
Una escena rara llama la atención de los que van por la Ronda del Sinú, en Montería. El río que atraviesa la capital de Córdoba tiene muchísima taruya flotando en el agua, que la corriente arrastra formando una especie de alfombra verde que ha cambiado el paisaje.
Por lo que se sabe, esto podría deberse a las lluvias recientes en la parte alta del río Sinú y a las descargas controladas de la hidroeléctrica de Urrá. El aumento del agua ayudaría a arrastrar la vegetación que se junta en lagunas, recodos y arroyos en sitios como Tierralta, Valencia y zonas rurales de Montería.
Aunque la taruya es una planta de agua que pertenece a la naturaleza, cuando se junta mucha puede complicar que naveguen las barcas pequeñas, y además es un problema para cuidar el medio ambiente del río.
La presencia de estas grandes áreas verdes también ha llamado la atención de los que pasan por la Ronda del Sinú, donde el movimiento de las plantas en el agua se ha convertido en un espectáculo.
Ante esto, es importante seguir de cerca cómo se comporta el río y cuánta planta hay, sobre todo en sitios donde pueda impedir que pasen las barcas o afectar cómo está el ambiente.
