Por Gerardo Joleanis Bello
En San Antero, Córdoba, la preocupación se apodera de los habitantes después de que un potente vendaval dejara a su paso considerables daños materiales en la localidad. Uno de los puntos más golpeados fue la calle Severá, allí el furioso viento arrancó de cuajo el techo del plantel escolar Carita Feliz.
La electricidad también sufrió las consecuencias del fenómeno. Diversos postes de alumbrado público cayeron y cables de alta tensión terminaron en el suelo, representando un serio peligro para quienes viven y transitan por el lugar.
Dada esta circunstancia, la indicación más importante es no aproximarse ni intentar tocar los cables que han caído y mantenerse a distancia de las construcciones que puedan estar inestables. Una vez que el tiempo mejore, porque aún persisten las lluvias y los vientos, se espera que las autoridades y los equipos de respuesta a emergencias inspeccionen las afectaciones y brinden asistencia en las zonas perjudicadas.
Mientras se desarrollan estas tareas, la ciudadanía deberá extremar las precauciones, sobre todo en aquellos sitios donde el suministro eléctrico aún se encuentra comprometido.
