Por Gerardo Joleanis Bello
El sector financiero colombiano se une a las tareas de apoyo para las personas impactadas por las lluvias fuera de lo común que golpearon ocho regiones del país. Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, comunicó un paquete de ayudas pensado para personas y negocios inscritos en el Registro Único de Damnificados, los cuales, por la emergencia del clima, tienen problemas para pagar sus deudas. La disposición clave es una prórroga de hasta doce meses donde los morosos no tendrán que pagar ni el principal ni los intereses.
Malagón subrayó que esto no tiene parangón en cómo Colombia ha respondido financieramente a desastres, “los réditos no se acumularán durante este periodo de espera. Es fundamental señalar que esto jamás se había implementado en emergencias”.
El grupo de acciones también incluye parar las gestiones de cobro judicial y legal, proteger la vida crediticia de los afectados y ofrecer asesoría sobre finanzas para que su nota de riesgo no se perjudique. Con estos pasos, los bancos buscan que los damnificados sigan dentro del sistema financiero formal y no sean marginados por la situación.
En lo referente a reanimar la economía, Asobancaria prometió aumentar en un 15% el volumen de créditos ofrecidos en las zonas perjudicadas, priorizando la producción y no únicamente el gasto diario.
Malagón señaló que estas ventajas llegarán a las ocho regiones que padecieron por el mal tiempo, incluyendo Córdoba. «De esta forma, el ámbito bancario se suma al respaldo del sector privado para ayudar a Córdoba y a los otros siete departamentos que lidian con este trance mundial”, finalizó.
