Por Gerardo Joleanis Bello
El bloqueo en la vía de entrada a las actividades de Cerro Matoso, allí en Montelíbano, llega este martes a su novena jornada seguida, generando serios líos para seguir con el trabajo, el sustento de la gente y la plata de la zona.
La compañía dice que más de dos mil empleados ven afectados sus derechos de trabajar y de moverse libremente, y cerca de cuatrocientas personas están atrapadas en la fábrica sin que nadie pueda hacer sus turnos.
Este problema también ha tocado el envío de lo que producen, pues sacar el ferroníquel con destino a Cartagena sigue parado, lo que significa que cada día no salen trece camiones, sumando más de cuatrocientos cuarenta toneladas.
Por otro lado, la entrada de materiales y minerales se ha restringido, lo cual impacta procesos que deben funcionar sin parar. Cada jornada dejan de entrar unas mil seiscientas toneladas de materias primas de otras partes, empeorando el golpe a la fabricación.
Respecto a las finanzas, ya se perdieron más de ciento veinte toneladas de níquel, un valor cercano a un coma siete millones de dólares. Sumado a esto, cerca de cincuenta acuerdos de productos y servicios están parados o reducidos, lo que afecta campos como el transporte, la ingeniería y la obra civil, perjudicando a cientos de hogares que viven de eso.
La firma advierte que, si el cerco sigue, crecen los peligros en partes cruciales, especialmente en cómo trabajan los hornos, los cuales necesitan estar estables para garantizar la seguridad y evitar estropicios en las instalaciones. La empresa pide con urgencia a los entes de control del país, la región y el pueblo que, cumpliendo con lo suyo, actúen ya mismo y de manera real para que vuelva a haber paso en el área.
