Por Gerardo Jolianis Bello

El 24 de febrero pasado, cerca de la estación de Policía en el municipio de Morales, Cauca, se detonó una motocicleta cargada de explosivos.

La explosión causó daños en hogares próximos y resultó en la lesión de dos oficiales de policía y varios ciudadanos, entre ellos una niña.

El patrullero Gerlin, propiedad de Jesús González Farah, procedente de Lorica, sufrió lesiones en sus extremidades inferiores a causa de las esquirlas.

Después de ser atendido inicialmente por sus colegas, fue llevado a la ciudad de Popayán, donde los doctores programaron una operación quirúrgica para curar sus lesiones.

El ataque tuvo lugar cuando niños de una escuela regresaban a sus hogares, lo que provocó una gran inquietud en la comunidad.

Las autoridades responsabilizan el ataque a un sector del ELN, subrayando la amenaza constante de los grupos armados ilícitos en la zona y la necesidad de fortalecer las estrategias de seguridad para salvar a la población civil.

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