Por Gerardo Jolianis Bello
Las fuertes precipitaciones que golpearon al Bajo Sinú causaron la inundación de diversos arroyos, que inundaron amplias zonas de cultivo de patilla en el municipio de Momil.
Más de 250 campesinos han reportado la pérdida total de sus cosechas, en particular en la región de El Pimental, que ya ha sido designada como zona de catástrofe. El arroyo Patico, uno de los ríos más importantes de la zona, se desbordó devastando cientos de hectáreas de cultivos que todavía no habían sido cosechadas.
Las corrientes llegaron a niveles nunca vistos, complicando cualquier esfuerzo por salvar la producción. «Estamos realizando todo lo que podemos para preservar nuestras cosechas, pero la fuerza del agua es asombrosa.»
Si las precipitaciones persisten, perdemos toda nuestra labor y nuestros ingresos», afirmó un agricultor perjudicado mientras trataba de rescatar algunas patillas que se encontraban flotando en las aguas turbias. afectados han solicitado urgentemente la intervención de la Alcaldía Municipal, pidiendo que funcionarios se acerquen a la zona.
Los agricultores afectados han pedido con urgencia la intervención de la Alcaldía Municipal, solicitando que los oficiales se aprueben a la región para valorar los perjuicios y definir acciones de ayuda inmediata. carecen de seguros agrícolas y que habían invertido todos sus recursos en estos cultivos, esperando recuperar su inversión con la venta del producto en los mercados regionales durante la temporada.
Para numerosas familias, esta cosecha constituía su único ingreso del semestre, por lo que las pérdidas afectarán de manera significativa su capacidad para subsistir.
Los productores más perjudicados son pequeños agricultores sin seguros agrícolas y que habían destinado todos sus recursos a estas cosechas, con el objetivo de reembolsar su inversión mediante la comercialización del producto en los mercados regionales durante el periodo de cultivo.
