Por Gerardo Joleanis Bello
Después de tres semanas de labor ininterrumpida, la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas concluyó la segunda fase de su trabajo forense en el cementerio San Antonio, situado en el barrio P5 de Montería, donde se recuperaron 16 cadáveres.
Estos restos pertenecen a personas no identificadas y a cuerpos reconocidos que no fueron reclamados, en una acción humanitaria que tiene como objetivo ofrecer respuestas a las familias afectadas por las desapariciones en el marco del conflicto armado.
Esta intervención se realiza en el contexto del Plan Regional de Búsqueda del Alto Sinú y Montería, que incluye municipios como Tierralta, Valencia y Montería, donde se han reportado 2. 257 personas desaparecidas.
A pesar de las dificultades ocasionadas por las lluvias, el equipo forense logró intervenir 22 tumbas que habían sido previamente identificadas durante investigaciones realizadas en 2025, logrando un avance considerable en este proceso.
“Estos 16 cuerpos traen una chispa de esperanza para las familias que buscan”, comentó Juan Carlos Zuleta Quiñones, coordinador de la UBPD en Córdoba, quien resaltó que cada descubrimiento acerca a las familias a conocer la verdad sobre el paradero de sus seres queridos.
Los restos recuperados fueron embalados siguiendo estrictos protocolos y enviados a centros especializados como el de Medellín y el Instituto Nacional de Medicina Legal, donde se seguirá con el proceso de identificación. Con este hallazgo, se levantan a 23 los cuerpos recuperados en este cementerio, sumando los siete encontrados en la primera fase realizada en diciembre de 2025.
Las estadísticas reflejan la magnitud del reto: solamente en Montería se han reportado 736 personas desaparecidas, siendo este el segundo municipio más afectado del departamento, después de Tierralta. Ante esta situación, la Unidad de Búsqueda anunció que, durante el resto de 2026, la capital cordobesa seguirá siendo el foco de nuevas intervenciones, tanto en áreas urbanas como rurales.
