Por Gerardo Joleanis Bello
La toma de una propiedad privada en Montelíbano ha elevado la crispación social y los hechos de violencia, dejando a un joven lesionado en medio de un pleito por unas tierras.
Si bien las autoridades insisten en que la invasión es ilegal y acarreará consecuencias legales, el gobierno local ya ha pedido a las familias que abandonen el lugar. Paul Duque, secretario del Interior y Participación Ciudadana, aclaró que el sitio conocido como “La Manuela” es de propiedad particular y no del municipio, por lo que cualquier acuerdo o asentamiento allí carece de valor jurídico.
El funcionario recomendó a la gente no comprar ni hacer tratos con estas tierras para esquivar líos en el futuro. También señaló que la Inspección de Policía ha estado apoyando en el área, explicando a las familias la situación legal del predio.
Duque añadió que, de acuerdo con lo que la gente ha contado, al parecer algunos políticos opositores estarían detrás de esta invasión, causando desconcierto entre los vecinos. Una disputa por un terreno terminó en un altercado. Un joven de nombre Diego Esquivel Mendoza sufrió una fuerte contusión en la cabeza durante el desalojo.
El suceso ha causado gran inquietud en la zona. Las autoridades están indagando para esclarecer los hechos. Desde la Alcaldía de Montelíbano, el secretario de Interior, Paul Duque; el secretario de Planeación, Danilo González; y el inspector de Policía, Ramón Rosado, confirmaron que las conversaciones con las familias que se instalaron en el terreno continúan.
No obstante, el alcalde Gabriel Calle hizo un llamado público para que desalojen el sitio, buscando evitar que la situación empeore. El secretario de Interior reconoció que el municipio tiene escasez de viviendas, lo que ha motivado al gobierno a presentar propuestas al Concejo Municipal para comprar terrenos y otorgar títulos de propiedad sin costo.
Según los primeros reportes, el propietario del terreno ha informado de daños como la tala de árboles, incendios en partes del lote y la presunta desaparición de ganado. La ocupación, que inició el 21 de abril, revive un modus operandi recurrente en Córdoba, donde estas tomas suelen incrementarse en épocas de elecciones, haciendo sospechar de posibles intenciones políticas.
