Por Gerardo Joleanis Bello

Para un gran número de familias que han perdido sus cosechas, sufrieron daños en sus casas o tienen dificultades para conseguir comida después del reciente frío, la apertura de dos comedores provisionales significa un alivio ante la dura situación que atraviesan las zonas rurales de Tierralta.

Estos lugares se abrieron en las veredas Nuevo Tay y Villa Providencia, identificadas como las más afectadas por el mal tiempo en los últimos tiempos. En estos comedores, unas 200 personas recibirán alimento a diario por los próximos 90 días. Esta acción busca brindar apoyo a quienes más luchan por mantener a sus familias.

Además de la comida, el proyecto impulsa la economía local. Las Juntas de Acción Comunal de cada vereda manejan los comedores, lo que genera 10 empleos directos para la gente del municipio.

También, la mayor parte de la comida se compra a agricultores y comerciantes de la zona, haciendo que el dinero circule en las mismas comunidades. Los líderes locales comentaron que estos comedores no solo ayudan en la crisis actual, sino que también fortalecen la unión de la gente en el campo.

Cuando dejen de funcionar, las cosas como estufas, ollas, mesas, vajilla y otros elementos se quedarán en las comunidades, sirviendo para futuras actividades o emergencias.

En un área donde muchas familias todavía intentan recuperarse de los estragos de las lluvias, estos comedores se vuelven un punto de reunión y ayuda para quienes hoy necesitan apoyo solidario para seguir adelante.

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