Por Gerardo Jolianis Bello
Definitivamente, lo que Gabriel García Márquez, el insigne Escritor y Premio Nobel Cataquero, expresaba en sus obras literarias, que la Costa Caribe era un inmenso macondo, no está alejado de la realidad.
Son muchas las historias, que, en los recónditos rincones de nuestra geografía, pululan y ponen en evidencia lo insólito de los personajes, hechos y lugares que nutren las tradiciones orales de nuestros pobladores, por lo especial de cada una de las situaciones.
Es el caso en particular, de un lugar que por su inusual condición vale la pena, ser investigada por los buscadores de hechos insólitos. Me refiero al denominado “Puente La Doctrina”, ubicado en el Kilómetro 42 del tramo vial, que une los municipios de Lorica y San Bernardo del Viento en el departamento de Córdoba, que permite la única interconexión desde y hacia el resto del país.
Pero lo insólito y casi jocoso es que, obligatoriamente para llegar a San Bernardo del Viento, se debe atravesar el Rio Sinú a través del citado Puente de La Doctrina, que, aunque usted amable lector no lo crea, solo consta con un solo carril en ambos sentidos y para evitar que se presenten accidentes de tránsito y ante la falta de señalización, se tiene un sistema único en el mundo, el denominado «semáforo humano».
Si, esto es lo particular del paso por este puente, ubicado en el Kilómetro 42, de la vía a San Bernardo del Viento, de 284 metros de largo y un ancho de 3,65 metros con un solo carril, cuya construcción data de 1981 en el Gobierno de Julio Cesar Turbay Ayala, por lo cual los vehículos deben hacer filas, para poder cruzarlo con ayuda de personas, que hacen las veces de ‘semáforos’ y regulan el paso de los vehículos ondeando banderines rojos y verdes.
El método es ubicar dos personas en el alto del puente con banderas de color rojo y verde, quienes le indican a los que están colocados en cada uno de los accesos del puente con las señales, si los vehiculas pueden o no avanzar. Este trabajo que desde la puesta en funcionamiento de la estructura sirve de sustento a muchas personas que derivan de esta actividad los dineros para el mismo.

Según algunas mujeres que hacen parte de esta especial labor, en días buenos devengan cerca de 100 a 150 mil pesos, producto de los aportes voluntarios de las personas que transitan por el puente. Aunque hay días malos, las vacaciones, feriados y puentes festivos son muy visitados por turistas de distintas parte del país y el exterior.
Lo anterior ha motivado a la administración departamental a solicitar del Gobierno nacional, disponer de una partida para la construcción de una nueva estructura de 284 metros de largo y un ancho de 11,2 metros y dos carriles y así brindarle mayor seguridad a los que transitan regularmente por esa vía.
Claro está, que tal noticia no fue muy bien recibida por las familias que ven con esto, la extinción de su fuente de sustento y esperan que de ocurrir esto, se les tenga en cuenta para un proyecto productivo que no los afecte, mientras tanto si tiene tiempo y cuenta con algo de dinero, anímese a visitar San Bernardo del Viento y viva la experiencia del “Puente La Doctrina” y los «Semaforos Humanos”.
