Varias instituciones nacionales se congregaron para reflexionar sobre prevención, diagnóstico oportuno, tratamiento y cuidado integral de personas con cáncer.
En un compromiso con la salud y el bienestar, y bajo el lema ‘Del conocimiento a la acción’, la Universidad del Magdalena, a través de la Facultad de Ciencias de la Salud, realizó el Segundo Simposio Regional sobre Cáncer de Mama y Cérvix, en articulación con el Observatorio Interinstitucional de Cáncer de Adultos (OICA) y la Fundación Corazón Rosa.

El evento congregó a médicos generales, cirujanos de mama, internistas, oncólogos, trabajadores sociales, estudiantes y docentes de la Facultad, con el propósito de compartir conocimientos, experiencias y reflexiones sobre prevención, diagnóstico oportuno, tratamiento y cuidado integral de las personas con cáncer.

El doctor Pablo Vera Salazar, rector de la Alma Mater, realizó la apertura del evento donde proclamó con firmeza el compromiso institucional de ir más allá de hacer ciencia e impulsar el conocimiento, es decir, generar estrategias para acompañar con dignidad a las personas que atraviesan cualquier tipo de cáncer.
“Detrás de cada diagnóstico hay un nombre, una historia, una familia que, desde ese día, empieza a vivir con la enfermedad. Desde la Universidad tenemos que entender que el tratamiento de cualquier enfermedad no es sólo un asunto científico o de formación de profesionales”, mencionó el Máximo Directivo, quien hizo énfasis en que la educación debe estar basada en un profundo sentido humano.
Talento especializado en los territorios
Durante su intervención, el rector mencionó con esperanza la iniciativa de gestionar un convenio con el Instituto Nacional de Cancerología, para ofertar una especialidad en Oncología para el Caribe, cuyo enfoque regional permitiría a los universitarios provenientes de los municipios continuar hacia estudios posgraduales y retornar a sus territorios para ampliar las posibilidades de acceso de las comunidades a estos especialistas.
“(…) que los jóvenes que vienen de los municipios no solamente se especialicen, sino que se queden en los municipios trabajando y atendiendo, porque no puede ser que la probabilidad de supervivencia de una mujer o de una víctima de cáncer sea directamente proporcional a qué tan cerca esté de un área urbana”, argumentó con vehemencia.
Al respecto, el presidente del Colegio Médico Colombiano, Stevenson Marulanda Plata, destacó la idea de mantener el talento humano en los territorios y evitar la concentración en las grandes cuidades que resta capacidad de atención regionalizada.

“La Universidad del Magdalena tiene muchos desarrollos; a mí me sorprendió que pronto va a tener posgrado en Medicina Interna y que está haciendo contactos con el Instituto Nacional de Cancerología. Hay que retener a esa capacidad de respuesta para que no vayan a fugarse esos cerebros y esas manos para otras regiones o grandes centros”, aseguró el presidente del Colegio Médico.
Transformar la educación en salud
Desde el Observatorio Interinstitucional de Cáncer de Adultos (OICA), Ana Edith Hernández López, directora ejecutiva, expresó: “Agradecer a la Universidad de Magdalena, al doctor Vera y la decana Karin Rondón, que nos abrieron las puertas para desarrollar este maravilloso encuentro, que más que un simposio es un encuentro de profesionales y de todo el ecosistema de salud”.

Esta organización, que nace de la sociedad civil, analiza e incide en la formulación de políticas públicas sobre el control del cáncer en Colombia, realiza prevención y promoción, y acompaña a pacientes, cuidadores y familias de personas con todos los tipos de cáncer, desde el principio hasta final de vida.
Por su parte, Julián Camargo Abril, cirujano de seno y conferencista invitado, abordó en su presentación la importancia de la prevención y la detección temprana: “Entre más temprano se diagnostica el cáncer, es más fácil su tratamiento; hay mayor posibilidad de sobrevivir y de tener un desenlace adecuado”.
El mastólogo destacó el interés de esta Casa de Estudios Superiores de generar estos escenarios para educar a las nuevas generaciones médicas y las instituciones que trabajan alrededor de la mujer. “Veo que la Universidad está muy interesada en llegar a todos, al paciente, a los nuevos médicos y a las regiones, y eso va a lograr cambiar la situación de salud y de educación de Santa Marta y de todo el Magdalena”, señaló.
El Segundo Simposio Regional también fue propicio para que el Instituto de Cancerología y el Observatorio de Cáncer recopilaran las percepciones de la comunidad académica y profesional sobre el actual modelo de cuidado del paciente, con miras a una actualización que fortalezca el instrumento y conciba tratamientos equitativos y oportunos.
