Por Gerardo Jolianis Bello
El 20 de julio se conmemora en Colombia el Día de la Independencia, que marca la firma del Acta de la Revolución de 1810, iniciando así la separación del dominio español y el surgimiento de la identidad colombiana. En esta fecha, los colombianos suelen ondear sus banderas y vestirse de gala para celebrar este importante acontecimiento.
Santa Cruz de Mompox, en Bolívar, fue el primer municipio en declarar su independencia el 6 de agosto de 1810, desafiando el reinado de Fernando VII. Tras el 20 de julio de ese mismo año, se libraron seis batallas en la guerra de la Independencia, siendo la Batalla de Boyacá el 7 de agosto de 1819 un destacado episodio. A partir de entonces, se fueron constituyendo los departamentos que forman parte de Colombia en la actualidad, aunque más allá de la celebración, uno de los detalles poco conocidos es el origen los nombres que identifican cada uno. Recientemente, una plataforma experta en el aprendizaje de idiomas compartió un estudio que reveló el origen etimológico de nombres como Sucre, Valle del Cauca, Magdalena y Bolívar.
Según el análisis, muchos de los nombres de los departamentos en Colombia provienen de vocablos de culturas indígenas, homenajes a personajes históricos y referencias a condiciones geográficas. Los nombres de los departamentos colombianos están influenciados por las tribus indígenas de aquel tiempo.
Uno de los primeros nombres examinados fue Amazonas, cuyo origen se remonta al griego antiguo «Ἀμαζών» (Amazōn). Este término alude a las míticas guerreras amazónicas y su significado puede interpretarse como ‘sin pecho’ (a-mazos), basado en la leyenda que afirmaba que estas mujeres guerreras se amputaban un pecho para manejar mejor el arco y la lanza.
Antioquia se cree que fue nombrada en honor a la región de Antioquía en Asia Menor (actual Turquía), designada así por los colonizadores españoles. «Antioquía» proviene de la palabra griega Antíoco, que significa “opuesto a” o “resistente”.
El departamento de Arauca recibe su nombre del río Arauca, que a su vez tiene origen en una tribu indígena araucana. “Arauca” puede interpretarse como “trompetear” o “sonido fuerte”, aludiendo probablemente al murmullo del agua del río o a las características del territorio.
Atlántico, reconocido por su capital Barranquilla, debe su denominación a su ubicación a lo largo de la costa del océano Atlántico. El término “Atlántico” tiene su origen en el titán griego Atlas, al que se le atribuía la tarea de sostener el cielo.
El departamento de Bolívar se habría nombrado en honor a Simón Bolívar, líder de la independencia de Colombia, Venezuela, Bolivia y Ecuador. El apellido Bolívar tiene origen en la región del País Vasco (España) y significa “valle del molino”.
Por su parte, Boyacá proviene del chibcha “Boiaca”, interpretado como “cercado del cacique” o “región de las mantas”.
En cuanto a Caldas, lleva su nombre por Francisco José de Caldas, científico y mártir de la independencia colombiana. El apellido Caldas significa “aguas calientes” o “fuentes termales”.
Caquetá podría derivar del idioma indígena huitoto y significar “rocío del pastizal”. Y Casanare, proviene del vocablo indígena “casanari”, que significa “río de aguas negras”.
El departamento de Cauca toma su nombre del río Cauca, posiblemente nombrado en honor al cacique Cuaca, Guaca o Guauca, o bien como “una voz haitiana equivalente a raudo”.
El origen del nombre del departamento del Cesar no está claro del todo, pero se sabe que se debe al río homónimo, cuyo nombre se deriva del latín “cessare”, que significa “apartar” o “retroceder”.
El departamento del Chocó recibe su nombre de una palabra de la cultura embera, utilizada por los indígenas para describir el mate en que llevaban la chicha, bebida de maíz fermentado.
Córdoba honra a José María Córdova, héroe de la independencia colombiana. Mientras que Cundinamarca significaría “lugar del cóndor” en una deformación del término chibcha kundur marga.
Guainía se traduciría como “tierra de muchas aguas”; entre tanto, Guaviare combina palabras indígenas que significan “río hondo y poderoso”. Huila podría significar “anaranjado” o “montaña luminosa” en la lengua páez. La Guajira se nombró tomando como referencia la denominación wayuu “Guajiro”.
Magdalena debe su nombre al río Magdalena, nombrado así en honor a Santa María Magdalena por los colonizadores españoles. El nombre del río Meta deriva de la palabra indígena “meeta”, que significaría “río resplandeciente”.

