Por Gerardo Joleanis Bello
Córdoba se presenta como una oportunidad excelente para el desarrollo de la avicultura en Colombia. Con 1.556.816 hectáreas que tienen un nivel medio y alto de aptitud para fincas comerciales, el departamento emplea solo una pequeña parte de su capacidad productiva.
Según la Agencia de Promoción de Inversión, ProMontería, el 62,3% del territorio de Córdoba tiene condiciones óptimas para la producción avícola. No obstante, solo 55 granjas tecnificadas están en operaciones en 13 municipios, lo cual contrasta con las vastas oportunidades del departamento.
Moñitos lidera la lista con el 96,2% de su territorio adecuado para granjas avícolas, y Canalete le sigue con el 93,9%. Montería tiene un 90,3% de aptitud, en comparación con la cual los Córdobas, San Carlos y San Pelayo tienen un 92,3%.
Según la distribución actual, hay 18 áreas que se dedican a engorde, 35 a postura y solo dos a levante. La única planta de beneficio que ha sido registrada por Invima está ubicada en Ciénaga de Oro, lo cual muestra las posibilidades de crecimiento en la infraestructura de procesamiento.
Las importaciones de carne avícola a nivel departamental sufrieron una disminución significativa: bajaron de 10 millones de dólares en 2022 a 3,9 millones en 2024. Esta disminución del 61% indica que el mercado interno se ha robustecido y que las dependencias externas han disminuido.
El informe de ProMontería detecta posibilidades específicas dentro de productos diferenciados, tales como: alimentos marinados, cortes envasados al vacío, huevo líquido pasteurizado y opciones «libres de jaula». Estas alternativas tienen el potencial de ubicar a Córdoba en segmentos premium del mercado nacional.
Siendo Colombia el décimo país en producción avícola y con una carencia de 135.000 toneladas anuales, Córdoba dispone del contexto ideal para transformar su potencial territorial en una realidad productiva que favorezca a la economía departamental y a los inversores
