La ventaja de 4-2 con la que llegó Nacional al Cilindro de Avellaneda no fue suficiente para alcanzar su objetivo de superar a Racing y avanzar a los cuartos de final de la Copa Libertadores.
Racing ganó 3-0 y se quedó con la serie 5-4 a su favor, en la que también tuvo un empujoncito tras un error arbitral que supuso el segundo penalti con el que descontó en el marcador en Medellín, equivocación que fue aceptada por la misma Conmebol.
Sin embargo, no fue culpa de Racing, que salió a hacerle sentir a Nacional la localía en su estadio y lo metió atrás de entrada.
La primera anotación llegó a los 27 minutos por parte del colombiano Roger Martínez que le ganó un cabezazo a Cristian Zapata para poner la pelota en un lugar imposible para el portero Harlen Castillo.
Esa anotación fue un campanazo para el equipo verde, que intentó salir de su zona y únicamente hasta el minuto 37 pudo hacer su primer remate a la portería del equipo argentino por intermedio de Neyder Moreno.

El primer tiempo culminó con el 1-0 a favor de Racing y pese a que el elenco antioqueño lucía muy superado en la cancha, aún mantenía la ventaja en la serie.
Sin embargo, en el segundo tiempo caería la “horrible noche” sobre Nacional.
Muy rápido, a los 5 minutos de iniciado ese tiempo, Racing encontró el 2-0 a su favor y el equilibrio en la llave. En una jugada en la que la Academia aprovechó la pasividad en marca de Nacional, Agustín Ojeda recorrió unos 30 metros con el balón y a la salida de Chipi Chipi definió por debajo de su humanidad.
En ese momento ya los nervios se apoderaron de Nacional que veían cómo Racing era más y no tenían cómo contrarrestarlo.
Como si fuera poco, seis minutos después en otro desborde de Racing, la pelota le pegó a Juan Felipe Aguirre y terminó de nuevo en el fondo de la red.
Con el 3-0 en el marcador, 5-4 en el global a favor del elenco argentino, ahí sí Nacional intentó reaccionar, envío 3 cambios a la cancha: Brahian Palacios, Andrés Román y Eric Ramírez y más adelante a Juan Pablo Torres y a Jayder Asprilla.
Pero lo que no cambió fue la falta de profundidad, y más con ganas y actitud que con fútbol, fue haciendo retroceder a Racing que se dedicó a contragolpear para generarle peligro al club verdolaga.
Finalmente, a Nacional no le alcanzó, jugó el peor partido del semestre en el momento que menos podía mostrar debilidad.
Tampoco le alcanzó la jerarquía y esta vez la juventud le pesó. Además los veteranos no estuvieron a la altura. Cristian Zapata viene en un bajón de nivel desde hace rato, Jéfferson Duque no tuvo quién le hiciera llegar balones, Maximiliano Cantera intentó en los primeros minutos y después se apagó, sólo fueron chispazos. Nelson Deossa no pudo desequilibrar como acostumbra y Neyder Moreno tampoco fue solución.
Incluso Juan Felipe Aguirre, el mejor durante esta temporada, se equivocó en el autogol.
Ahora, al elenco antioqueño le resta buscar nuevamente un cupo para la próxima Copa Libertadores sea por la Copa Betplay o buscando el título de la actual Liga, lo cierto es que primero deberá superar el duelo de lo que significa esta dolorosa eliminación.
